sábado, febrero 20, 2010

La oruga.

Hace mucho, mucho tiempo, existió una oruga. Una oruga fea e insignificante que pasaba desapersivido ante los ojos de cualquiera. Vivía en un bosque inmenso lleno de arboles y plantas coloridas. Animales majestuosos, aves, peces e insectos de las mas bariadas especies. Aquella oruguita pequeña vivia encerrada en su caparazón de cascara hermética y dura. Era tan fea que preferia pasar sus dias encerrada. Un Ada hermosa le concedió un deceo. Y le prometió que un día llegaría a volar tan alto y seria tan linda que todo el bosque se deslumbrara. Que volaría lejos y que deslumbraría a todo el reino. Pero que la magia de su belleza duraria poco tiempo. A cambio de este deceo, la oruga debería entregarle su mas preciado tesoro...su alma. Hasta ese entonces viviría encerrada sabiendo que en algún momento despegaría unas alas grandes y majestuosas de colores increíbles. Pensaba que el momento tardaría en llegar y que mientras tanto trabaría mucho para que cuando salga del cascaron su salida sea tan majestuosa que impresione hasta a el mas incrédulo de los seres. Paso el tiempo y tal como lo planifico empezó a crecer y a despegar. Todo lo que se propuso lo concreto en menos del tiempo que estipulaba. Las criaturas del bosque no tardaron en reconocerla y amarla. Recibió adoración y adulaciones de todos tipos. La amaban. Fue tan feliz y bolo tan alto y tan lejos que casi se olvidaba que su vida ya no era suya y que en menos de lo que esperaba debía devolverla. La oruga elijio un camino corto y efímero para alcanzar su meta, pero se dio cuenta y tarde que duraría tan poco como un soplo de briza. Ya paso el tiempo y se hacerca el momento de cumplir con la palabra. La oruga deberá entregar su alma al Ada. Muchos de nosotros pasamos por lo mismo, elegimos el camino mas corto y creemos lograr el éxito. Sin sentarnos a pensar que el éxito de cada vida es el sacrificio de haber logrado la meta a largo plazo. Quizá estemos en momento de retomar el camino correcto, o peor, en el de entregar el alma a cambio del beneficio. Pero siempre, sea tarde o temprano, estamos a tiempo de recapacitar y arrepentirnos. En que lugar te encuentras? ...

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