Cruzaba la calle cuando lo vi venir, como siempre, con su celular en mano haciendo una llamada. Me pregunte con quien hablara?...y al levantar la mirada, me dijo sorprendido, justo intentaba localizarte a vos. No le creí al principio, pero tome su mano y vi que en móvil estaba discado mi numero, con tanta mala suerte que mi celular estaba sin baterías y obviamente seria imposible la comunicacion. Pero bueno, quizá la tecnología no pudo con el llamado de la mente. Podría haber tomado cualquier otra calle para regresar a casa, podría haberme llamado desde otro sitio de la provincia, pero estábamos ahí, en Gral. Paz y Congreso, saludándonos con un abrazo. Me necesitaba lo supe y yo a el quizá (el orgullo es mas fuerte, siempre creo no necesitar a nadie). La cuestión es que pase una tarde atípica junto a este ser desorientado, pasado de sustancias y extremadamente desvelado. La compañía fue grata, yo inhivido y el exaltado (los efectos secundarios supongo). Pero no es el caso este, sino que descubrimos que podemos ser una cosa y parecer otra. No salieron de mi palabras sabias de aliento, pues cuando uno no se deja ayudar, puede recibir ayuda desde el silencio y la compañía; o desde la palabra, ese fue mi caso. Yo hermético y paciente, el extremadamente exaltado: Los dos quebrados, pero no asumidos. Me dijo que la tristesa se manifestaba en mis ojos, que viva para mi sin preocuparme de los que viven de mi. Que lo mas importante y lo único que tengo apropiado es mi carrera (futura profesión) y que no importa si es hoy, mañana o dentro de unos años, ya que mientras mas larga es la espera, mejores serán los resultados. Palabras de aliento para mi, silencio de compañía sincera de mi parte para con el. Y cerramos con una conclusión, con una verdad propia de uno ( que no necesariamente tiene que ser la de ustedes) y es que no existe el ser perfecto, que uno tiene que dar sin esperar nada a cambio, que cualquiera sea el tipo de relación que tengamos tenemos que vivirla a pleno, y que lo único que nos mantiene vivos es el amor (cualquiera sea el nombre que le pongas) . Gracias Martín...Gracias.