Una alegría inexplicable me da esta vida, después de 9 meses de espera. La llegada de Valentin, mi chiquito, el bb de la familia,el primer hijo, sobrino, nieto bisnieto.La luz de nuestros ojos, la alegría de la familia.
Ultimamente estoy convertido en pilar de muchos, sin proponermelo y casi por descuido encuentran en mi contención y sustento. Me hace sentir tan bien que en este ultimo trayecto, pueda servirles. Gracias Dios, me diste los mejores últimos años de vida.
Nunca me voy a arrepentir de haber sido siempre yo mismo.
